Se trata de un pequeño ejemplar de hembra adulta, en el que se puede observar el largo ovopositor, conducto con el que ponía los huevos en las hojas de la planta de la que se alimentaban las larvas. Quedo atrapado por la resina fósil segregada por este mismo árbol hace 110 millones de años, el cual ha quedado registrado en el yacimiento de San Just.
+info: Heraldo de Aragón
31 octubre 2010
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